viernes, 6 de enero de 2012

Seguridad Vial: El estrés en la conducción

Para llegar a cualquier destino con seguridad y sin contratiempos, la conducción de un vehículo debe ser agradable tanto para el conductor como para las personas que viajan en él; sin embargo, existen diferentes factores que pueden cambiar esta situación; tal es el caso del estrés, ya que afecta el estado emocional de las personas, lo cual puede ocasionar que el conductor realice maniobras intrépidas o comportamientos inadecuados que pueden terminar en un accidente.

Lo que provoca el estrés

El estrés es un estado psicobiológico con efectos positivos y negativos generado cuando el individuo se encuentra involucrado en una situación de sobre exigencia física o psíquica. Estas situaciones son variadas entre las que destacan:

Ritmo de vida acelerado.

Marcarse metas difíciles de realizar.

Sobrecarga de trabajo.

Inseguridad o frustración.

El ruido, la contaminación y la densidad de tráfico en las grandes ciudades.

Cambios repentinos en el estilo de vida.

Estrés en la conducción

Dependiendo del nivel de estrés en que se encuentre el individuo, éste provoca algunos efectos durante la conducción.

El nivel positivo es aquel en que el individuo reacciona oportunamente ante una emergencia haciendo maniobras evasivas en situaciones de intenso tráfico o de riesgos. El negativo provoca que la gente haga acciones intrépidas e irresponsables que generalmente terminan en un accidente de tránsito.

Ante el estrés, el organismo de un individuo reacciona para defenderse, pasando por tres etapas:

a). Reacción de alarma

En esta primera etapa del estrés se acumula una gran cantidad de energía para hacer frente al agente estresante. Esta energía al ser utilizada correctamente puede ser de mucha utilidad, puesto que el conductor se encuentra en un estado de alerta y reacción, pero junto con estos efectos positivos pueden aparecer otros efectos que provocan un comportamiento inadaptado y peligroso.

b). Fase de resistencia

Si el agente que provoca el estrés continúa, el organismo resiste aumentando sus defensas y manteniéndolo por mucho tiempo, lo que conduce en muchas ocasiones a la etapa de agotamiento sin que lo perciba el conductor.

c). Fase de agotamiento

En esta fase del estrés el individuo cae en un profundo agotamiento debido al esfuerzo que realizó anteriormente, desapareciendo la actividad orgánica que daba energía en la primera etapa, lo que ocasiona que el organismo disminuya su actividad general con bajo rendimiento de concentración, de atención ante los estímulos y la habilidad de integrar información.

Conclusiones

A continuación se hacen algunas recomendaciones para aminorar los efectos del estrés y así disminuir los riesgos de sufrir un accidente de tránsito:

Procurar dormir de 6 a 8 horas diarias.

No levantarse con la hora justa, se deben tomar en cuenta posibles contratiempos al desplazarse en su auto.

Realizar ejercicio físico moderado antes de conducir con la finalidad de relajarse.

Utilizar ropa holgada para no sentirse asfixiado en ciertos momentos.

Tener un buen desayuno nutritivo y ligero.

Escuchar música a un volumen moderado.

Realizar una respiración adecuada, aspirar y espirar profundamente.

No realizar comidas abundantes.

Rebajar o eliminar vicios como el tabaco, el alcohol y el café.

Caminar despacio en espacios abiertos.

Realizar pausas en el trabajo.

Nunca fijarse horas rígidas de llegada al viajar.

Reír ayuda a combatir el estrés.

Fuente: CESVI México

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